Si hay en el país una organización medica, gremial o de cualquier otra naturaleza, que pueda proclamarse como adalid de la lucha por la Unidad Medica Nacional, no puede haber ninguna duda que es la Federación Medica Colombiana, ya que en la hoja de ruta de sus 72 años de vida como Entidad ha demostrado, como una fortaleza, su terco empeño en buscar la integración total del gremio medico o lo que llaman “el cuerpo medico”.
Debemos hacer una mención inicial y un homenaje a la Sociedad de Medicina de Bogotá fundada por iniciativa del medico caleño Evaristo García en 1.873 para realizar actividades científicas y gremiales que se convirtió por medio de la Ley 71 de 1.890 en la Academia Nacional de Medicina y que aún ejerce importante papel en el desarrollo académico de nuestra profesión y de políticas nacionales de salud.
A través de nuestra historia gremial, las diferentes circunstancias por las que ha pasado el ejercicio diario de la profesión medica, determinaron que el primer esfuerzo de unidad que se dio en el país con la Fundación de la Federación Medica Colombiana en 1.936 -FMC- entidad que logró tener afiliados en los primeros años de la década de los 40`s casi un 90% de los médicos colombianos y creados 18 Colegios Médicos departamentales, un 90% de los Departamentos existentes entonces, se fuera parcelando paulatinamente.
La creación del Instituto Colombiano de Seguros Sociales produjo 2 hechos que partieron en dos la historia de la practica medica nacional: por un lado se inició la socialización de la Medicina como profesión, comenzó el fin de la Medicina como “profesión liberal” y por el otro aparece la figura del medico asalariado con un patrón y unas condiciones inéditas tanto laborales como del ejercicio profesional, que obligaron a los colegas a buscar, como mecanismo de defensa, la agrupación en entidades basadas en defender sus derechos laborales, su practica profesional, sus ingresos y para resguardar el ejercicio de las especialidades medicas.
Se crean los sindicatos médicos, aparecen entonces ASMEDAS en la mayor parte del país en 1.958, ASOMEVA en el Valle del Cauca en 1.962, AMDA en Antioquia, ASOTOL en el Tolima y ASOMEDICA en Atlántico, que, con la participación de algunos Colegios Médicos Departamentales en 1982 se integró en una sola entidad, ASMEDAS Nacional, después de la mayor huelga nacional medica que se ha llevado a cabo hasta ahora, en 1.976. Y se crean igualmente las Sociedades Científicas que son asociaciones de especialistas tanto a nivel regional como nacional que integraron la llamada Asociación Colombiana de Sociedades Científicas -ACSC- así como la Asociación Colombiana de Médicos Generales -ACMG- y posteriormente, con el apoyo de la FMC, la ANIR Asociación Nacional de Internos y Residentes, todas estas entidades han tenido su propio desarrollo de acuerdo a sus intereses, expectativas, actividad laboral, necesidades de formación y capacitación desarrollándose de acuerdo a su propia dinámica pero, infortunadamente, perdiéndose la perspectiva holística de la problemática medica en su conjunto precisamente por la defensa y la convicción del modelo federativo que es la unidad en la diversidad y el respeto por la diversidad en unidad.
Desde 1.990 la Legislación Colombiana sobre la prestación de los servicios de salud con la llegada al gobierno de las tesis neoliberales, comenzó a cambiar para nuestra desdicha: aparecen sobre el sistema de salud la Ley 10 de 1.990 y sobre las condiciones laborales las leyes 50 y 80 de 1.990 y se completó el revolcón con la creación del Sistema General de Seguridad Social por medio de la Ley 100 de 1.993 que está basada en la Reforma Constitucional de 1.991; toda esa legislación ha producido un progresivo y dramático deterioro de las condiciones de salud publica de los colombianos, de su calidad de vida, de sus posibilidades de acceso oportuno adecuado y de calidad a recibir salud como un derecho fundamental e individual en una forma integral, vertical para cada uno y horizontal para toda su familia, de las condiciones laborales, profesionales y económicas de todos los trabajadores de la salud y especialmente del médico.
Ante este panorama desde 1.986 la Federación Medica había iniciado un proceso para, como 50 años atrás idealizaron nuestros fundadores, buscar integrar nuevamente a todos los médicos del país y así logró conformar el 22 de Mayo de 1.992 el CONSIMED -Consejo Superior de Instituciones Medicas- en el que confluyeron todas las entidades medicas nacionales: además de la FMC, la Academia Nacional de Medicina, la ACSC, la ACMG, ASMEDAS y ASCOFAME. Las largas conversaciones llevadas a cabo al interior de este Consejo dieron como resultado la conformación de la Asociación Medica Colombiana -AMC- el 4 de Diciembre de 1.997 en el emblemático salón Rojo del Hotel Tequendama de Bogotá con el desarrollo de una Asamblea Medica a la que asistieron más de 1.000 médicos provenientes de todos los rincones del país.
Infortunadamente ésta Entidad tuvo problemas en su implementación por que su estructura fue centralista con afiliación unipersonal, con dificultades económicas y fue inscrita en el Ministerio del Trabajo quedando entonces baja lo legislación laboral. La AMC aun persiste por la actividad de algunos de sus dirigentes tanto nacionales como regionales en aquellos departamentos en los que logró algún grado de desarrollo y tuvo una enorme importancia en su momento como que logró reunir en la misma mesa y en iguales condiciones a Entidades disímiles y muy lejanas como la Academia de Medicina y ASMEDAS y porque por intermedio de ella se logró que en el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud que definía, hasta ahora, las políticas nacionales dentro del Sistema de Salud, estuviese un médico como representante de los profesionales de la salud.
Al no llenar la AMC las expectativas de los médicos y ante el análisis y la preocupación por el estado de la Salud Publica, el inadecuado modelo de atención, la disminución de la cobertura y las posibilidades de acceso a la salud, de la perdida en fin de la equidad, la oportunidad y la baja calidad del proceso de atención, la FMC conformó con la ACSC, en 2.002, ASOREFORMA con el fin de promover por medio de un referendo, la reforma a la Ley 100 de 1.993; con la colaboración de los Colegios Médicos departamentales y las Asociaciones regionales de sociedades científicas se recogieron casi 800.000 firmas, pero el poco poder de gestión de su directivo hizo que este mecanismo no progresara; esta actividad se utilizó para que apareciera una nueva entidad llamada Colegio Medico Colombiano -CMC- entidad que participó en las actividades de Unidad nacional firmó los acuerdos pero voluntariamente se ha retirado del proceso esperamos que transitoriamente.
El 11 de Septiembre de 2.004 se realizó en Paipa como producto de una serie de reuniones con diferentes entidades medicas y colegas, un gran encuentro nacional, el mas importante que se haya llevado a cabo en el país, en el que participaron la FMC, ASMEDAS, AMC, ACSC, ACMG, ANIR, CMC, ASCOFAME y la Academia Nacional de Medicina, se suscribió por parte de sus Presidentes la Declaración de Paipa como un compromiso de honor; hubo otras reuniones en el Club Medico de Bogotá y en Chinauta donde se estudió y aprobó la estrategia que diera inicio a la verdadera batalla para exigir el derecho a la salud para todos los colombianos, la defensa de la Red publica Hospitalaria y del ISS como ESE publica reguladora del Sistema de Salud, de la reivindicación de la medicina como profesión y el rescate de la dignidad y la autoestima de todos los médicos del país. El 3 de Diciembre de 2.004 en el Salón Rojo del Hotel Tequendama en Bogotá, se ratifica el proceso de Unidad Nacional en una gran Asamblea y los Presidentes de las Entidades nacionales participantes, solicitan el ingreso de sus Asociaciones a la Federación Medica Colombiana, como Asociación de Segundo piso.
Este proceso no ha sido fácil, somos concientes que las discrepancias que se presentan por diferencias de criterio, de formación y de estilo son inevitables, hay puntos de vista político-filosóficos diferentes, por parte nuestra continuamos fieles a los compromisos establecidos y firmados y con la responsabilidad social que está expuesta en nuestros principios estatutarios, defender los derechos del medico y los derechos del paciente. Nuestros compromisos son únicamente con nuestros colegas y con la salud publica del país y la defensa del derecho fundamental e individual a la salud de todos los colombianos; respetamos la democracia y el derecho a la libre empresa, a la libre asociación pero también enfáticamente nos sostenemos en la creencia que existe una inhabilidad por lo menos moral y es incompatible que los Directivos de entidades con animo de lucro y que busca rendimientos financieros sin tener en cuenta para nada nuestra vocación de profesión social que debe buscar rendimientos sociales, se presenten como defensores igualmente de los profesionales y trabajadores de la salud que tradicionalmente han sido explotados precisamente por ese tipo de directivos.
La colcha de retazos de la “excelente reforma de la Ley 100” la Ley 1122 de 2.007, a la cual nos opusimos siempre, va a producir no solo el puntillazo a la EPS publica Seguro Social, sino que trae una serie de distractores en el sistema de salud, de decisiones que van a afectar aun más la terrible situación actual, tal como lo dijimos en su momento y que será objeto de nuestro análisis sereno y profundo. Igual situación vamos a enfrentar con otra Ley que aun sufre, afortunadamente, la tramitomanía legal la cual, quitada la piel de oveja, irá descubriendo su verdadera y maligna razón de ser.
La Federación Medica Colombiana y el Movimiento Nacional de Unidad al que concurren en este momento ASMEDAS, AMC, ACMG, un numero importante de Sociedades de Especialidades Medicas tanto nacionales como regionales, ANIR, ACOME -Asociación Colombiana Medica Estudiantil-, ASCOFAME y la Academia Nacional de Medicina, continuamos con nuestras reuniones, mesas temáticas, conversatorios con legisladores de diferentes bancadas: Polo Democrático, Partido Liberal, Cambio Radical, sin aceptar ninguna contraprestación o compromiso, en concretar la opción de un Acto legislativo de origen popular y parlamentario que reforme los artículos 48 y 49 de la Constitución política de 1.991 para devolverle al Estado su obligación de dirigir la Salud Publica y a los colombianos su acceso a la salud como un Derecho fundamental e individual para tener unos servicios de salud oportunos, accesible, integrales y de calidad, las demás reformas al Sistema de salud vendrán por añadidura al modificarse las bases equivocadas en que se construyó el actual Sistema que ha sido tan nefasto para todos.
Estamos abiertos a escuchar toda clase de iniciativa proactiva que provenga de cualquier fuente, con la certeza que será escuchada, analizada con la mayor ponderación y respeto, necesitamos la colaboración de todos los colegas médicos, de todos los profesionales de la salud, de todos los profesionales del área social, de las ligas de usuarios, de las asociaciones de enfermos, en fin de todo aquel que crea que su aporte, no será un granito de arena, sino una contribución importante para tratar de mejorar las condiciones de salud, las condiciones de nuestras familias y especialmente las condiciones de nuestros hijos con quienes tenemos la obligación de dejarles un mejor país que el que tenemos, con opciones no solo de desarrollo sostenible y justo sino con opciones de vida.
Santiago de Cali, Mayo 17 de 2.007