ACTO DE MEDICO
La docencia, la investigación, la administración hospitalaria, la auditoria medica, no se involucran directamente con los pacientes pero si deben ser practicados por médicos graduados pues tienen algún grado de injerencia en el desarrollo del ejercicio diario de la actividad medica como tal y pudieran ser o deben ser objeto de supervisión y control por parte de las entidades que velan por el ejercicio ético de la profesión.
ACTO MEDICO
Con todo el bagaje anterior podemos definir que implica la relación interpersonal entre el medico o el agente de salud y el enfermo y que es una acto humano dedicado a la asistencia de cada enfermo y que tiene una determinada duración en el tiempo.
El Acto Medico tiene 4 etapas que están completamente relacionadas entre sí:
- Etapa de “empatía” que es la primera relación personal que experimenta el medico ante el paciente a quien debe comprender y respetar por encima de la simpatía o la antipatía que le despierte.
- Etapa de “exploración” en la cual el medico se adentra en todos los factores hereditarios, ambientales y, lo que hace el acto medico único, ingresa a la intimidad de una persona para complementar el escenario de su desempeño.
- Etapa “ética” en la cual el medico ejecuta en forma completa, respetuosa y cuidadosa los procedimientos necesarios para valorar el estado del paciente aplicando todos sus conocimientos y experiencias con el fin de tratar de llegar a un diagnóstico acertado y fijar, en consecuencia, el tratamiento adecuado.
- Etapa “operativa” en la cual se fija un plan de manejo o un programa terapéutico en el cual debe participar el paciente después de una información clara de su estado de salud, las posibilidades terapéuticas, sus beneficios y posibles efectos secundarios y lograr su consentimiento.
El modelo de la relación medico-paciente es parte fundamental en el desarrollo del acto medico ya que por tratarse de personas, tienen patrones comunes pero también tienen influencias, factores culturales y de conocimientos que pudiesen tener efectos para el logro del objetivo por parte del medico. Podemos decir que hay 3 modelos:
1. Modelo paternalista: el tradicional donde el medico es la autoridad, el depositario del conocimiento, actúa como un padre a veces afable y comprensivo y a veces arbitrario e intolerante, siempre es el que decide sin tener en cuenta la opinión del paciente o si ha dado o no su consentimiento. Su argumento es que el paciente no está capacitado o no tiene criterios claros para escoger las mejores alternativas.
2. Modelo autónomo: Es cuando el paciente es quien toma la iniciativa presionando al medico para que tome determinadas decisiones; ésta situación se debe al auge de las políticas en las que se exalta al individuo y su autonomía personal frente a la sociedad o al sistema de salud. El paciente entonces exige determinados procedimientos diagnósticos o terapéuticos al ser usuario de un servicio de salud con el argumento de que “pago luego exijo”, pero hay que diferenciar del exigir por angustia o ansiedad del paciente ante su enfermedad, del que solo lo hace ejerciendo su supuesta autonomía como tal.
3. Modelo responsable: Es el ideal, basado en la equidad, las dos partes asumen responsabilidades que les son propias con mutuo respeto y en el que se cumplen tanto los derechos del paciente como los derechos del medico. Se debe buscar siempre que el paciente participe y acepte las propuestas, para usar las mejores practicas, ofreciéndole permanentemente un dialogo amable y la información veraz y oportuna para ayudar a llegar a consensos con explicaciones claras tanto del proceso de su enfermedad como el de su manejo con todas sus posibles consecuencias favorables o desfavorables.
Las características que distinguen al Acto Medico son:
- La profesionalidad, solamente el profesional de la medicina puede efectuar el acto medico.
- La ejecución típica, es decir que su ejecución está conforme con la lex artis que significa que el acto que se ejecuta se ajusta a la excelencia del momento.
- El objetivo fundamental, que es buscar prioritariamente la curación o rehabilitación del paciente.
- La licitud o sea que el desarrollo de las acciones que ejecuta se hagan en concordancia estricta con las normas legales.
- El secreto profesional.
- Información adecuada al paciente y su consentimiento para actuar.
- Obligación de conocimiento.
- Obligación de diligencia y pericia.
- Continuidad en el tratamiento.
- Asistencia y consejo.
- Certificación de la enfermedad y del tratamiento efectuado.
Hay otros temas importantes para mencionar en el análisis del Acto Medico como son
Mencionaremos someramente los dos últimos:
El Consentimiento Informado que es un procedimiento ético y legal que se da en el desarrollo del Acto Medico en el cual el paciente recibe información adecuada y completa sobre el diagnóstico, tratamiento y pronóstico de su enfermedad para decidir aceptar o rechazar, voluntariamente, el manejo que se le ofrece, respetando su autonomía, en un documento firmado que debe ser parte integral de
Objeción de conciencia del paciente que se debe respetar en acatamiento a la autonomía de las personas consagrada en
Objeción de conciencia del medico que igualmente se debe respetar por parte del paciente y su familia cuando ellos deciden un determinado procedimiento en el cual el medico no está de acuerdo o considera que va en contra de sus convicciones o creencias religiosas. El medico tratante no puede ser obligado a definir situaciones clínicas de sus pacientes, por presión de pacientes o familiares, cuando pueden ir en contra de sus convicciones y en respeto igualmente de su propia autonomía.
Este concepto se encuentra actualmente involucrado en dos temas: el aborto y la eutanasia, en los cuales la objeción de conciencia de cualquiera de las partes, es de vital importancia en la práctica médica y es fundamental que los argumentos y explicaciones queden claramente establecidos en
Podemos resumir entonces que el medico a través del acto medico intenta promover la salud, curar y prevenir la enfermedad y rehabilitar al paciente. El medico se compromete a colocar todos los medios a su alcance para efectuar un procedimiento medico o quirúrgico actuando con apoyo de sus conocimientos, su adiestramiento técnico y su diligencia y cuidado personal para curar o aliviar los efectos de la enfermedad, sin poder garantizar los resultados, previa advertencia de los posibles riegos y complicaciones inherentes al proceso mismo de la enfermedad o a los tratamientos aplicados ya que
La evaluación del acto medico analiza el tipo de actuación y el resultado obtenido teniendo en cuenta las características especiales de quien lo ejerce, el estado de desarrollo del área profesional de la cual se trate la complejidad del caso clínico, la disponibilidad de elementos, el contexto económico del momento y las circunstancias especificas de cada enfermedad y cada paciente, es por ello que esta evaluación solo puede ser realizada por pares quienes conocen la profesión a profundidad, es decir por los propios médicos, en los Tribunales de Etica Medica.
Cuando hablamos de la responsabilidad del medico o de la culpa desde el punto de vista de procesos en los cuales puede resultar involucrado, debemos expresar que en el aspecto jurídico se establece que por su ejercicio profesional, al medico se le exige enmarcar toda su actividad en aras de salvaguardar la vida de sus pacientes y mejorar sus condiciones de vida y que si aplica la lex artis cabalmente no se le pueden imputar aquellos resultados que implican un menoscabo a la salud del paciente ya que ha actuado dentro de las normas tanto éticas como jurídicas, es decir cumple estrictamente su labor sin que el resultado sea necesariamente el deseado por características propias del paciente o de su proceso patológico.
Por el contrario si se le puede ser imputado un resultado en el que él mismo ha creado un riesgo cuando efectúa un tratamiento no adecuado o cuando lo realiza sin consentimiento del paciente. Igual ocurre cuando el médico asume un riesgo realizando un procedimiento o un tratamiento que resulta en un daño en la salud o en la muerte de un paciente sin tener la capacidad, la pericia o las condiciones adecuadas para realizarlo, asumiendo un riesgo innecesario que puede terminar en un resultado lesivo al paciente. Estos son los casos más frecuentes: el Medico que realiza un procedimiento sin tener el suficiente entrenamiento o conocimiento de las complicaciones y su manejo o sin tener el equipo necesario para garantizar el éxito del procedimiento o cuando no solicita la intervención de un especialista en el momento de decidir su actuación o cuando no solicita los exámenes prequirúrgicos necesarios. Las otras dos condiciones imputables al medico son, la primera, el asumir igualmente un riesgo al no formular los medicamentos adecuados para que solucionen la situación patológica del paciente ya sea por falta de conocimiento de las diferentes posibilidades terapéuticas o por aceptar que administrativamente una Entidad de salud no lo suministre aduciendo factores económicos, la segunda, cuando el medico en el caso de un paciente con enfermedad terminal acelera el resultado como consecuencia de suspender su cuidado directo aplicando una eutanasia pasiva.
Para terminar anotemos que el Acto Medico está involucrado en un equipo de trabajo que mezcla a diferentes profesionales y técnicos que concurren al manejo del paciente y buscan primordialmente su bienestar y que existe el principio de confianza el cual establece que dentro de un trabajo en grupo, todos depositan la confianza en que cada cual va a realizar lo que le corresponde y eso le da tranquilidad a los integrantes del equipo; esto implica, obviamente, que cada persona tiene su propia responsabilidad en la ejecución de un proceso en salud para lo cual debe ejercer estrictamente el comportamiento adecuado a sus funciones.
Santiago de Cali, Junio 1 de 2.007