Santiago de Cali, Octubre 17 de 2.007
Podemos anunciar con enorme frustración que el Presidente de
Nos llenó de zozobra esa decisión presidencial no solo por lo que pudiese afectar nuestro ejercicio profesional, sino porque es una demostración más de que por un lado, el poder del señor Don Dinero, venga de donde viniere, sigue marcando la pauta en este descuadernado país y puede corromper cualquier conciencia y por el otro, que los médicos merecemos nuestra situación por la poca capacidad de respuesta para defender las posiciones que hemos venido planteando de nuestra lucha continua por buscar opciones reales que produzcan, mas temprano que tarde, las modificaciones que se imponen no solo en el Sistema General de Salud y Seguridad Social del país sino en la reglamentación del ejercicio profesional de los trabajadores de la salud, necesaria pero blindada contra el afán de lucro, la desigualdad, el oportunismo o la búsqueda de posiciones de dominio de unos sobre otros o que sea otro motivo para elitizar la profesión.
No vamos a llorar sobre la leche derramada, no tenemos espíritu de plañideras, no vamos a buscar victimarios ni victimas, no vamos a hacer juicios de valor; allá cada uno con su conciencia debe analizar si por acción, por indiferencia o por omisión le cabe algún grado de responsabilidad en la oscura etapa que se avecina para todo el sistema de seguridad social y para sus actores, incluidos nosotros los médicos, pero sobretodo para el acceso a la atención en salud para nuestros compatriotas, especialmente para los más necesitados.
Las reacciones que ha producido
Estos hechos no son más que batallas perdidas para nosotros, pingues ganancias para los que nos controvierten, pero no nos vamos a sentir derrotados en la contienda; consideramos esta situación, por el contrario, como una oportunidad para buscar de una vez por todas, ya con las experiencias vividas y con el desenmascaramiento de las personas que antepusieron toda clase de intereses a los legítimos de los médicos y los de la población colombiana de menores recursos, en un análisis humanista y social de la situación del sistema de salud, tratar de ubicarlo en su estado real hoy y tomando un segundo aire, reforzar nuestros estrategias y medios de lucha para lograr cumplir las metas expresadas, como un compromiso de honor de las Asociaciones Medicas, en
Hemos trabajado durante estos últimos tres años con nuestro mayor esfuerzo y dedicación, estamos haciendo una autocrítica para buscar falencias en nuestra actividad, que nos ha faltado, solo hemos querido hacerlo de la mejor manera reiterando la necesidad de la toma de conciencia de cada uno en luchar por si mismo, por su familia, por su profesión, por su país con otros, no para otros. Queremos cambiar lo que muchos colegas dicen en tinteaderos y pasillo sin ser propositivos o plantear propuestas o estrategias: “Aquí lo que hace falta son lideres, aquí no tenemos lideres” como si los problemas fueran de otros, como si la solución debiera estar a cargo de los superdotados para el liderazgo que son mas vale, caudillos que solo buscan su gloria, defienden su unanismo y su hipertrofiada personalidad y se olvidan del beneficio colectivo.
No estamos buscando ni mucho menos esperando un Líder; hemos planteado el ejercicio del liderazgo, que busca que nos pongamos de acuerdo en el “ser” para luego entre todos desarrollemos el “que hacer” basados en valores, en principios, buscando principalmente el beneficio común, colegas que estén solo comprometidos con el grupo y su finalidad sea el desarrollo del mismo, mediante el ejemplo de su compromiso con los objetivos y la solución de las necesidades de los integrantes del colectivo, que estén mas preocupados en el ser y en el hacer que en el hablar y el figurar.
Seguiremos trabajando en desarrollar las dinámicas y los medios propios del liderazgo: la comunicación autentica, sin cartas marcadas, sin intenciones protervas, despertando la motivación genuina, demostrando que solo el trabajo en equipo nos puede llevar a mostrar resultados, que generemos gente con principios, con autonomía, con compromiso, con respeto mutuo, dispuesto no a aportar granos de arena sino a realizar todo su potencial y crea en el verdadero trabajo en equipo con respeto mutuo por las ideas de otros, que sea mejor escuchando que ordenando y en pocas palabras que sea fiel al compromiso que debemos asumir.
Repetimos que ese es nuestro compromiso, a eso nos hemos dedicado, a eso nos dedicamos y a eso nos dedicaremos, hasta cuando nuestros planteamientos puedan crear un consenso nacional y desde la posición que nuestros colegas y el devenir del movimiento nos coloque: solo como facilitadores.